Los 5 lugares más tenebrosos de Bogotá

Publicado el: 17/6/14

Hay lugares que en la ciudad han sido célebres por sus historias de espantos, violencia o prácticas esotéricas. Basados en el imaginario popular y la historia de estos sitios, aquí escogimos 5 que debería recordar a la hora de pensar en experiencias paranormales.
No hay registros como tal de apariciones, pero sí hay un sitio en particular que es claramente espeluznante: El caracol, o la escalera que conduce hacia un sótano donde hay restos de personas. Antes de reforzar la seguridad en el cementerio, allí traían a personas que violaban y asesinaban. Otros escogían el lugar para suicidarse. Por supuesto, en algunas grietas del sector popular y de los gremios, también hay papeles y rastros de prácticas de brujería.
Por otro lado, las tumbas de Leo Kopp y de las gemelas Bodmer siguen atrayendo, a más de un siglo de las muertes de sus propietarios, a personas que buscan algún tipo de favor en particular. Tanta atracción tiene el lugar, que se hará un tour oficial de fantasmas. 

frente de Cementerio Central de Bogotá

  • 2. Edificio Seguros Bolívar 
Es una construcción antigua que queda en la carrera décima. Los trabajadores de allí cuentan que se les aparece una mujer en el ascensor, y también han sucedido episodios extraños en las oficinas (cuando están cuasi vacías).

  • 3. Hospital San Juan de Dios
La construcción, abandonada, data de 1723. Allí habitan antiguos trabajadores del hospital y sus familias, que aún permanecen luchando para que se les reconozca lo que hicieron por décadas. También se han registrado apariciones y fenómenos sobrenaturales, como el fantasma de una monja que actuaba cuando las enfermeras dormían, o las historias de la morgue, entre otras. El Hospital fue declarado monumento nacional en 2002. Lea su historia aquí.

  • 4. Salto de Tequendama 
Por años, al hotel adjunto a esta maravilla natural se le adjudicaron historias de espantos y actividad paranormal. Esto es lo que esta construcción trata de dejar atrás, al querer ser convertida en patrimonio cultural e histórico. Pero lo que sucedió a su lado fue innegable: muchas personas, a comienzos del siglo XX, se suicidaban allí (así lo atestiguan las crónicas de Felipe González Toledo y Ximénez, por ejemplo).Una de las creencias, según se cuenta en estos registros, era que el hotel en algún momento se iba a ir hacia el precipicio.

Sí, es un cliché, sí, la historia se la sabe todo el mundo. Pero desde la Casa de Nariño en adelante, los fantasmas coloniales siguen capturando el imaginario de los bogotanos. Desde el Virrey de Ezpeleta (llamado el fantasma de la Casaca Verde), hasta el Virrey Sámano o el pintor Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, varios fantasmas famosos y no tanto han sido vistos o percibidos a través de los años por los habitantes del barrio.

Vía: Publimetro